El más común de los métodos de ruleta es el denominado rojo-negro. El funcionamiento es sencillo y teóricamente ofrece ganancias seguras con un bank suficientemente grande, paciencia y no demasiadas tiradas. Muchos lo conocen ya pero para el que esté fuera de juego diremos que se trata de buscar la altarnancia de colores en las secuencias de la ruleta.

De esta manera esperamos a que un color se repita o directamente apostamos sobre el color contrario al último que salió. De esta manera iremos doblando la cantidad apostada ante un fallo y  cambiando de color e iniciando una apuesta mínima cuando la jugada sea beneficiosa. Las probabilidad de éxito rozan el 50% en cada tirada (concretamente es el 48, 65% al tener que eliminar el cero y nadie piensa que una racha de colores pueda durar más allá de 5 ó 6 resultados consecutivos.

Ya hemos analizado este método de rojo y negro, también llamado RyN que se basa en un sistema martingala. Como ya hemos comentado previamente, este sistema tiene dos fallos fundamentales: la teoría ofrece un bankroll infinito (imposible en casos reales) y que la casa no nos limite y podamos incrementar indefinidamente nuestra apuesta.

Lo cierto es que las rachas de 20 ó 30 números del mismo color (alternados con algún cero) se producen mucho más que lo que lógica nos lleva a pensar y esta es la tumba de muchos usuarios novatos que confían en este método a ciegas. Os dejamos cómo un usuario gana dinero y lo deja a la vista de todos en una secuencia donde en 4 veces máximo obtiene beneficio.

Como ejemplo práctico, tras 10 tiradas adversas nuestra apuesta debe ser de 1024 veces la primera de las apuestas que hayamos hecho y habríamos acumulado unas pérdidas de 1023 euros. El beneficio esperado cualquiera que sea el momento que busquemos. Os dejo la tabla que supone empezar con un euro y vemos como rápidamente el miedo puede hacernos desestimar el método, pues arriesgar 1024 euros para obtener 1 de beneficio genera cuando menos incertidumbre pues 10 ó 12 repeticiones de colores es bastante probable.